El conflicto de la empresa ILVA llegó al Congreso de la Nación cuando el extrabajador Marcelo Barrionuevo expuso ante la Cámara de Diputados por los 300 trabajadores despedidos de Pilar, que llevan 387 días de lucha reclamando la reincorporación y el cobro de los salarios adeudados. La audiencia parlamentaria marcó un nuevo capítulo en una disputa laboral que se extiende desde hace más de un año y que ha generado solidaridad en todo el movimiento obrero argentino.
Barrionuevo, quien representó a sus compañeros en la exposición ante los diputados nacionales, detalló las condiciones en las que se produjeron los despidos masivos y denunció la falta de respuesta por parte de las autoridades laborales provinciales y nacionales. Los 300 trabajadores de ILVA en Pilar mantienen acampes y movilizaciones desde hace 387 días, exigiendo no solo la reincorporación sino también el pago de las indemnizaciones correspondientes y los salarios caídos.
El caso de ILVA se ha convertido en un símbolo de la crisis industrial que atraviesa el conurbano bonaerense, donde cientos de fábricas han cerrado o reducido su personal en los últimos años. Los trabajadores pilarenses recibieron el apoyo de diversos gremios y organizaciones sociales, que acompañaron su exposición en el Congreso con una movilización hasta el recinto parlamentario.
Los diputados presentes en la audiencia se comprometieron a impulsar iniciativas legislativas que ayuden a resolver el conflicto y a presionar a la empresa para que reincorpore a los trabajadores despedidos. Mientras tanto, los 300 ex empleados de ILVA continúan su lucha con la esperanza de recuperar sus puestos de trabajo y recibir el reconocimiento por más de un año de resistencia y organización sindical.












