Un gol de Martinelli en el minuto 88 le dio el triunfo a la Canarinha en un partido que parecía destinado al alargue.
Brasil sufrió mucho más de lo esperado, pero logró eliminar a Japón por 1-0 en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 y selló su pase a octavos. El tanto de Gabriel Martinelli en el minuto 88, cuando el partido se encaminaba hacia la prórroga, desató la euforia brasileña y la desolación nipona .
El encuentro, disputado en el Gillette Stadium de Foxborough, Massachusetts, tuvo un primer tiempo de claro dominio brasileño. Vinícius Júnior, Rodrygo y Raphinha generaron múltiples ocasiones de gol, pero se toparon una y otra vez con la actuación monumental del arquero japonés Zion Suzuki, quien se convirtió en la figura de la primera mitad con al menos cuatro atajadas de alto calibre .
Japón, fiel a su estilo, plantó un muro defensivo y esperó su oportunidad al contragolpe. La estrategia del entrenador Hajime Moriyasu funcionó a la perfección durante 87 minutos, neutralizando el arsenal ofensivo de la Canarinha. La defensa japonesa, liderada por Takehiro Tomiyasu, logró desactivar las constantes llegadas brasileñas y mantuvo el cero en el marcador .
La desesperación comenzó a apoderarse del banquillo brasileño. El técnico Dorival Júnior movió sus fichas y apostó por la frescura de Endrick y Martinelli en los minutos finales. La jugada decisiva llegó a los 88 minutos: Raphinha desbordó por la derecha y envió un centro preciso al corazón del área, donde Martinelli apareció como un fantasma para conectar un cabezazo imparable que se estrelló en el palo antes de besar la red .
El estadio estalló en un grito que se escuchó en todo Brasil. La Canarinha, que había sufrido una presión enorme durante todo el partido, se llevó un triunfo agónico que vale el pasaje a octavos. Japón, que soñaba con la hazaña, se despidió con la cabeza en alto, demostrando que su fútbol sigue creciendo y compitiendo de igual a igual contra los gigantes del mundo .
Ahora, Brasil espera rival para los octavos de final. El próximo desafío será el vencedor del cruce entre Alemania y Paraguay, que se disputó más temprano en la misma jornada. Si Alemania avanza, se repetiría la final del Mundial de 2002; si Paraguay da la sorpresa, Brasil enfrentaría a su verdugo en los cuartos de final de 2010 y 2011, cuando la Albirroja eliminó a la Canarinha en ambas ocasiones .












